miércoles, 22 de marzo de 2017

TimeSharing

¿Se acuerdan Uds. del "boom" del TimeSharing y en qué consistía?

Pues no era otra cosa que venderle un apartamento a 52 personas, nada más y nada menos, a razón de una semana al año a cada uno. Al que se le ocurrió este procedimiento de venta de una propiedad, 52 veces, fue un genio pero lo que más me impactó fue la forma tan agresiva de venta de este producto.

La venta consistía en atraer al incauto personal a una reunión con diversos regalos atractivos: Un fin de semana en Ronda, el último "best seller", etc, etc. Una vez atraído al personal y convenientemente encerrado en una habitación, te soltaban una charla general, en la que te contaban las bondades del nuevo sistema vacacional, con sus grandes oportunidades, como el cambio de semana entre multipropietarios, con lo que podías conocer mundo, podías revender tu semana, con lo que obtenías rentabilidad, etc, etc, etc.

Al final, por parejas, porque era imprescindible que asistieran los dos miembros de la pareja, te encerraban en una habitación, te decían lo que costaba y te hacían un gran descuento (sobre la primera cifra que te habían dado), con la restricción que solo era válida para ese instante, si salías de la habitación sin firmar, perdías la oportunidad de tu vida porque la oferta se perdía. Al final, todo HUMO.

Pues bien, a todo esto me suena lo del Hotel del Puerto, nos han contado todas sus bondades, que si reactivará la economía de Málaga, creará "chorrocientos" mil puestos de trabajo, será un icono para málaga, un punto de atracción mundial, arreglará las cuentas del Puerto, etc, etc, etc.

Y ya hemos entrando en la fase en que nos van encerrando en un cuarto para proporcionarnos una oferta que no podremos renunciar, puesto que es super-ventajosa para Málaga y, claro, si no la cogemos ¡YA!, la perderemos para siempre.

Pues eso, que los que compraron semanas de vacaciones, por el impulso del ahorro y la oportunidad única, no saben qué hacer ahora con su semana de vacaciones. Y creo que nos pasará lo mismo con el Hotel del Puerto. Al final, todo HUMO.